Opinión - Te dejé ir, de Clare Mackintosh

06 diciembre 2018


Te dejé ir


432 páginas/ Debolsillo/ Thriller
Clare Mackintosh





¡Hola a todos de nuevo!

 He vuelto a “quitarle” la silla a Kala para traeros una nueva reseña a este maravilloso espacio. Esta vez, se trata de un thriller de lo más interesante y sorprendente.

 Te dejé ir, de Clare Mackintosh, nos sumerge en la vida de Jenna, una joven que debe dejar atrás un capítulo muy amargo y traumático. Para conseguirlo, se ve obligada a huir a un lugar alejado de sus recuerdos más dolorosos para intentar empezar de cero.

Lo primero que debo decir de esta novela es que nada es lo que parece. Te tiras la mitad del libro con una idea fija en la mente y, de repente, ¡zas!, llega un giro tremendo y lo único que puedes hacer es quedarte boquiabierta intentando comprender cómo narices no lo has visto venir. Y lo mejor es que encaja tan bien en la trama que no puedes evitar aplaudir a la autora por su ingenio. No puedo contar mucho más del argumento, ya que temo desvelaros las muchas sorpresas que la novela guarda entre sus páginas.

La pluma de Mackintosh es atrapante y muy amena; resulta difícil no enamorarse de la fluidez de sus palabras y de lo bien trazados que están sus personajes. Las descripciones son claras y concisas, perfectas para llevar un ritmo ligero que va muy bien con la trama.

Al parecer, la autora fue policía, y eso se nota, y mucho, en la investigación policial que gira en torno a cierto caso impactante, porque no tenemos a los típicos policías propios de la literatura, con un gran sentido de la justicia y sin más vida que la que les da el trabajo; no, en este libro los policías son gente normal, con sus problemas, sus errores y sus tropiezos, y eso es algo que me ha gustado mucho.

En cuanto al resto de personajes, me han parecido creíbles y muy bien definidos, aunque lo que más me ha impactado es la descripción del personaje “malo”, en el que, de nuevo, se vuelve a notar la experiencia como policía de la autora. Los pensamientos de este personaje son tan turbios que ponen los pelos de punta, y al mismo tiempo reflejan tan bien la personalidad de este tipo de gente que es imposible no sentir abierta lástima por sus víctimas.

La historia es increíble, y los giros del argumento, impresionantes. A mí me enganchó tanto que en una sola tarde ya me había devorado sus 400 páginas de extensión sin apenas parpadear.

Un muy recomendable thriller que os mantendrá pegados a sus páginas y con el corazón en un puño, ¡os lo garantizo!

Opinión - El baile de las luciérnagas, de Kristin Hannah

03 diciembre 2018


El baile de las luciérnagas

Kristin Hannah
616 páginas | Dramático



AMISTAD, de eso trata esta historia, amistad con mayúsculas. La que perdura en el tiempo, la que conoce lo bueno y lo malo, la que da aliento, la que a veces es desagradable. Amistad en todas sus vertientes.

Kate y Tully, se conocen en 1974 cuando todavía van al instituto. Pasan juntas la adolescencia, los tintes de pelo, las faldas más cortas de lo que le gustan a la madre de Kate, la universidad, sus sueños comunes, trabajos, pisos compartidos,... Durante 30 años esa amistad forjada a partir de la soledad de ambas, tiene sus altibajos, detalle importante que me ha parecido muy realista. Tienen puntos comunes pero a la vez, la edad va cambiando quienes son y lo que quieren de la vida, convirtiéndolas en personas tan diferentes como la noche y el día. Esto no hace que su amistad se rompa, pero si que a veces se sientan lejos la una de la otra.

Durante esos 30 años se enfrentan a problemas a veces unidas otras no tanto. De pequeñas, cuando juegan a teñirse el pelo y maquillarse, se prometen estar siempre juntas, cuando todo es sencillo y parece que no necesitarán a nadie más en sus vidas. Pero con los años las cosas cambian naturalmente.

Quiero tener mucho cuidado con lo que os cuento, porque desvelar ciertos detalles, estropearía una historia que debe leerse. El amor es un ingrediente con cierta importancia, ambas se enamoran, sufren y toman las decisiones que consideran que les harán felices. Y esa es una de las grandes preguntas, sobre todo los últimos años que el libro nos narra, ambas se preguntan si han sido felices. El libro comienza con un tono más esperanzador, pero hay partes de sus vidas que son realmente duras, y con las que se sufre como si fueses una más de las chicas de Firefly Lane.

Aún hoy, escribiendo esta reseña las lagrimas están queriendo salir, aunque no suelo llorar con los libros, este si me hizo emocionarme más de una vez tocando ciertas fibras sensibles. Algo que destaco, ya que para mi es importante que los libros remuevan, aunque a veces apetece tener entre manos una lectura tranquila, ésta no lo es.

No se me hizo una lectura densa, disfrute de sus páginas y de los años que iban pasando, las etapas que iban viviendo y como envejecían.

Una historia de dos mujeres, de una amistad poderosa que a veces es un apoyo y otras un obstáculo.

Opinión - Martina con vistas al mar, de Elísabet Benavent

26 noviembre 2018


Martina con vistas al mar

Horizonte Martina #1 de 2)
Elísabet Benavent
669 páginas | Romance



¡Cuánto tiempo deseando leer algo de Elísabet Benavent! He leído tantas reseñas de sus historias, tan positivas, que hablan de amores intensos, realistas y personajes cercanos.

Me he estrenado con su bilogía Horizonte Martina, dos libros de más de 600 páginas, que devoré con intensidad.

Empezamos con la primera parte Martina con vistas al mar, y lo primero que hace la autora es presentarnos a su protagonista Martina. Una joven chef, perfeccionista y estructurada a la que le cuesta improvisar, a veces no sabe como sentir por su exceso de control. Estamos ante un personajes rico en matices, que va creciendo, mejorando sus imperfecciones y conociéndose mejor a nivel personal y laboral. Martina lo deja con su pareja con quien lleva diez años, se va a vivir con sus amigas Amaia y Sandra, y empieza a trabajar en El Mar, famoso restaurante donde piensa ampliar su experiencia como chef.

Todo son cambios para Martina, mientras intenta adaptarse a la rutina de El Mar, comienza también a conocer a Pablo, jefe y chef en el restaurante. Y él es todo lo opuesto a ella, es caos, creatividad y emociones intensas, con sus fallos también porque su intensidad a veces se le va de las manos.

Me ha parecido fascinante la relación de estos dos, rápida porque la intensidad entre ellos es brutal, pero creíble. Ambos pueden enseñar tanto al otro, Martina sosiega a Pablo y él le enseña a sentir más intenso y expresar. Es una pareja compleja y no siempre saben lo que quieren, cada uno con sus cargas reales y emocionales que les hacen dudar y tener miedo.

Un romance pasional e intenso, con estos dos es imposible no tener las emociones a flor de piel. También hay lugar para el sentido del humor, fue un libro que me hizo reír mucho por su frescura y lo poco que se cortan sus protagonistas. 

Los personajes son más complejos y humanos, lo que hace que no todos caigan bien pero yo lo prefiero así. Hay que conocer a este grupito Martina, Pablo, Javi, Amaia y Sandra, porque cada uno muestra una cosa diferente, algo de lo que aprender. Nos dejan reflexiones a puñados, sobre todo Pablo. Se tocan temas como el amor en todas sus formas, la amistad, autoestima, el físico, la dependencia y muchos más, que hacen de esta historia lo que es, algo precioso y muy recomendable.

Opinión - El nombre del viento, de Patrick Rothfuss

20 noviembre 2018

El nombre del viento

Patrick Rothfuss
880 páginas| Fantasía - Acción y Aventuras



Antes de empezar a escribir la reseña como tal, me presentaré: soy Draw Writer –Eva, para los amigos- y me gustaría agradecer a Kala Wolf el enorme detalle de dejar que me uniera a este pequeño gran rincón de lecturas que es Cajita de Capítulos. Nadie sabe la ilusión que me hizo (y me sigue haciendo) la propuesta, y ahora solo espero que mis reseñas logren estar al nivel de las suyas (¡así que  aquí estoy, cruzando los dedos!)

En cuanto a esta primera reseña que os traigo bajo el brazo, trata de una novela que prometía muchísimo pero que, en mi opinión, se desinfla un poco según van pasando páginas. Un libro con un trasfondo enorme y un worldbuilding impresionante, pero cuya narración, demasiado extensa, hace que la historia se difumine un poco.

El nombre del viento empieza lento, tirando del hilo de una historia a punto de ser contada por su protagonista; así tenemos dos espacios temporales dentro de la novela que darán mucho jugo a la trama, pero del que se abusa un poco al principio al no explicar nada del futuro argumento. Afortunadamente, cuando el libro se mete por fin en materia, la trama brilla con luz propia, regalándonos una historia llena de giros, misterios sin resolver y personajes redondos, muy trabajados. Su protagonista, Kvothe, nos llevará por los entresijos de un mundo violento y deshumanizado, en busca de un sueño imposible y de una venganza que ni siquiera puede adivinar en el horizonte. En mi opinión este personaje, que se sale de inteligente, pecaba un poco de arrogancia, pero aun así me ha gustado y he simpatizado con él en varias ocasiones. En sus viajes conoceremos cómo es la vida de una compañía de músicos itinerantes, lo despiadada y cruel que puede llegar a ser una gran ciudad y la dureza de una Universidad con mil secretos tras sus muros.

Mención especial merece el protagonismo de la música a lo largo de la novela. Patrick Rothfuss demuestra ser un narrador extraordinario —a veces demasiado, he de decir—, pero me han encandilado sus descripciones de las melodías, los sentimientos que estas provocan en sus personajes y lo ligada que está la trama a cierta canción.

Sin embargo, a pesar de esa trama tan alucinante, en las últimas doscientas páginas todo se me hizo un poco pesado y no pude disfrutar del final. Quizás fuera esa narración tan extensa, que alargaba demasiado ciertos elementos para mi gusto, pero el caso es que el final se me quedó un poco flojo. Aun así, seguiré con la segunda parte para conocer el destino de Kvothe. Si os gustan los libros extensos, llenos de detalles, completamente atípicos y que se salen de realistas, este libro es para vosotros.